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Liliana Montero: “Hay un aumento significativo del consumo problemático”

Tras la inauguración del Centro de Acompañamiento Integral San Francisco de Asís, la secretaria General de Salud y Desarrollo Humano de Córdoba dijo que esto sucede cada vez a más temprana edad.

“En un momento donde parece imponerse la idea de abandonar al otro, en Córdoba elegimos seguir creando espacios de cuidado, escucha y nuevas oportunidades. Elegimos el camino de ser comunidad para romper la soledad”, posteó Liliana Montero, de profesión psicóloga y al frente de la Secretaría General de Salud y Desarrollo Humano de Córdoba, en la red social X, a poco de haber participado de la inauguración del Centro de Acompañamiento Integral «San Francisco de Asís», un nuevo espacio en Villa María —ubicado en calle Walt Disney, en barrio Santa Ana— destinado a la contención y asistencia de personas con consumo problemático y con situaciones vinculadas a la salud mental que requieren acompañamiento terapéutico ambulatorio, sin necesidad de internación. 

Ella, que desde hace un tiempo viene hablando de un genocidio sanitario al referirse a los recortes presupuestarios del Estado nacional, “que hace aun sabiendo el daño que va a causar a los sectores más vulnerables de la población”, celebró la apertura de este centro y consideró que ha sido una decisión muy acertada.

Poco después de la inauguración, dePaso dialogó con la secretaria General de Salud y Desarrollo Humano de Córdoba para conocer un poco más la situación que presenta Villa María con respecto a la problemática de adicciones, qué se consume, en qué edades, cuál es su magnitud. Aunque aclaró que no tiene un diagnóstico sobre el consumo de sustancias o la magnitud de las adicciones en la ciudad, ya que ese dato lo tiene la Secretaría de Salud municipal, aseguró que hay un aumento generalizado del consumo problemático en toda la provincia y en Argentina. 

“Frente a esa realidad, hubo una definición conjunta para abrir este dispositivo en donde la Provincia aportó la infraestructura y los recursos para ponerlo en funcionamiento, se firmó un comodato con la Municipalidad de Villa María, que hizo su aporte y va a aportar en el sostenimiento mensual del espacio, y un convenio con los Hogares de Cristo, con quienes nosotros también trabajamos en la provincia, sobre todo en la Capital, que tiene un esquema de abordaje de consumo problemático que da resultado efectivamente, en el que combina el acompañamiento espiritual con el acompañamiento profesional. Con ese esquema de Estado provincial, Estado municipal y una organización no gubernamental, tratamos de abordar esa complejidad”, señaló. 

En cuanto a los motivos del aumento generalizado del consumo, Montero dijo que, en primer lugar, es un fenómeno propio de la posmodernidad el consumo problemático de sustancias, no solamente Córdoba, sino también en Argentina y en el mundo. 

“Ha habido un aumento significativo que tiene que ver con distintas situaciones, no hay una sola explicación. Tiene que ver con la situación de las familias. No impacta sobre una clase social determinada, impacta sobre distintos ingresos económicos, pero pega más fuertemente sobre los sectores más deprimidos económicamente. Y en esos sectores es donde, muchas veces, las frustraciones de no encontrar un proyecto de vida hacen que el consumo adquiera una salida”, remarcó. 

E insistió: “La frustración cotidiana de no encontrar un camino y la falta de salidas para las familias generan ese aumento, que no solamente se advierte en el consumo problemático de sustancias, sino en el consumo como consumo en sí mismo, inclusive el consumo no problemático, como el consumo de la pantalla, de los bienes. Cuando las expectativas de vida no se cumplen, la salida, de algún modo, es anestesiarse frente a lo que no se consigue, y una manera de anestesiarse es el consumo de sustancias, entonces hay un aumento considerable de consumo problemático”.

Para Montero, la falta de un proyecto de vida está atravesada por muchas cuestiones, como la falta de posibilidades de desarrollarse, de poder tener un empleo digno, de poder estudiar, por lo tanto, el consumo problemático no tiene una sola causa, sino una multiplicidad de causas. “Sería poco serio de mi parte, como profesional y como funcionaria, decir que es atribuible a una sola causa que puede ser la situación económica actual, pero eso sí impacta directamente, porque la falta de empleo, la falta de respuesta de programas salud, la falta de expectativas, impactan directamente en esa falta de proyecto de vida de las personas cuando deciden consumir”, enfatizó.

“En los últimos dos años se han agravado esas condiciones de vida, sobre todo en los jóvenes, lo que hace, por ejemplo, que haya más personas en situación de calle. De hecho, en el nuevo dispositivo, muchos de quienes están siendo abordados allí probablemente estaban en situación de calle. Y diría que el cien por ciento de las personas que están en situación de calle tienen problemas de consumo”, afirmó, y aclaró que el problema de quienes están en situación de calle no tiene que ver exclusivamente con la crisis económica, sino con una multiplicidad de factores a raíz de los cuales el consumo también los atraviesa. 

Sin embargo, advirtió que, “sin lugar a duda, esa multiplicidad de factores se agravaron por la fuerte crisis económica y de accesibilidad a un proyecto de vida, que en los últimos dos años se ha profundizado”. 

“El consumo afecta principalmente a los jóvenes y cada vez a más temprana edad, pero también estamos advirtiendo una afectación importante sobre la población de 30 a 40 años”, indicó, y precisó que el primer consumo problemático es el del alcohol, y es el más complejo porque, al ser lícito y estar legitimado, no se visualiza como un consumo problemático. Agregó que tampoco hay que perder de vista el tabaco, que genera un daño profundo en la salud, y, últimamente, los cigarrillos electrónicos, que también generan una adicción importante. Después viene el consumo de las drogas ilícitas, entre las que se encuentran marihuana, cocaína, drogas sintéticas, paco.

“Lo que se consume depende del poder adquisitivo de la persona que consume, pero marihuana, cocaína y psicofármacos son sustancias que tienen una prevalencia importante en Argentina. Luego están derivados de ellos, como puede ser el paco, que genera sobre los sectores más vulnerables, daños realmente gravísimos”, apuntó.

Al preguntarle si se podría cuantificar cómo las políticas del Gobierno nacional han afectado la atención de estas problemáticas, recordó que desde hace tiempo viene haciendo referencia a la desatención en relación a la salud por parte del Estado. 

“He hablado de genocidio sanitario por los recortes que el Gobierno nacional viene haciendo en las distintas áreas de la salud, no solo en adicciones, sino en PAMI, en programas, en medicamentos. Hay un desentendimiento sistemático y sostenido por parte del Gobierno nacional que no impacta de manera igual en toda la población; impacta en quienes no tienen recursos económicos, y, aún a sabiendas de que esos recortes afectan a jubilados, a quienes reciben medicamentos, a la población vulnerable, los lleva adelante generando un daño que muchas veces ponen en riesgo la salud y la vida de las personas. Por eso hablo de genocidio sanitario”, sostuvo Montero, para completar un panorama tan real como triste sobre el consumo problemático en la actualidad.

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