Golpeó a su pareja, la retuvo en la vivienda y lo detuvieron
Tiene treinta y siete años y fue arrestado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. El hecho ocurrió en barrio Los Olmos.

La mujer, de veintiún años, permanecerá en un refugio de esa ciudad hasta que declare en la causa. Su expareja, un joven de la misma edad, fue detenido por el hecho y trasladado a la cárcel de Villa María.
El lunes 2 de febrero, una mujer llamó a la Fiscalía Federal de Villa María y contó que su hermana estaba en esa ciudad, retenida por su ex. También contó pocas cosas más, las que sabía en ese momento: que habían llegado en un colectivo desde Entre Ríos y que hacía poco ella le habló y le dijo, desesperada, que la estaba atacando, que le quitaba el celular, que no la dejaba ir a ninguna parte.
Ese llamado quedó registrado.
—Soy Mili —dice y llora, no deja de llorar.
Es un llanto grueso, que la frena al intentar seguir hablando.
—¿Qué pasó? —responde su hermana.
Mili es Milagros Bogado, de veintiún años, nacida en Misiones.
—Necesito que hables con mami —sigue Milagros.
—Mami no quiere saber nada de vos —contesta la hermana.
Milagros ruega.
—Por favor, estoy en el medio del campo. En Córdoba. Me tira la comida para que no coma.
La hermana le pide que llame a la Policía, pero Milagros dice que no puede porque puede ir presa. La hermana le insiste y le pide una ubicación. Sin embargo, Milagros no sabe.
—Estoy lejísimo. No hay nada, nada. Es campo.
La Fiscal Federal de Villa María es María Schianni y, con su equipo, empezó a investigar. Lo que se supo primero es que el hombre estaba violando una orden de restricción del Juzgado de Colón, provincia de Entre Ríos, que se encontraba vigente desde noviembre del 2025. Después, si era cierto que habían viajado, los datos del viaje debían estar detallados en la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. La Fiscalía revisó y encontró que el miércoles 7 de enero ambos se habían subido a un colectivo en Entre Ríos y habían llegado a San Francisco. Entonces, empezó el movimiento: Schianni ordenó que policías federales se trasladen a esa ciudad con fotos de Milagros y comiencen a entrevistar, a charlar con kiosqueros, con playeros de estaciones de servicio, con vecinos. Quizá alguien la había visto.
Mientras tanto, policías de la Departamental San Justo y la Unidad de Respuesta Inmediata del Ministerio de Seguridad de la Nación se sumaron la investigación.
Mientras tanto, cada tanto, la hermana de Milagros conseguía contactarse con ella y esas llamadas le servían a la fiscal para hacer intervenciones telefónicas. Esas llamadas el radio de búsqueda sea cada vez menor, que sea cada vez más preciso, que sea —finalmente— una localidad entre Las Varias y San Francisco: Saturnino María Laspiur.
En Saturnino María Laspiur, un pueblo de poco menos de tres mil habitantes, es posible que se note el despliegue de bomberos, policías y gendarmes. Por eso, tal vez, el hombre se llevó a Milagros e intentó escapar. Sin embargo, no pudo. Un rastrillaje permitió encontrarlos: él se llama Román Patricio Rodríguez, también nació en Misiones, también tiene veintiuno y estaba en ese campo, al que llegó porque le dieron trabajo como jornalero.
Lo detuvieron por trata de personas con fines de forzar un matrimonio o unión de hecho: está preso en la cárcel de Villa María. La joven fue internada en el Hospital José Bernardo Iturraspe, en San Francisco, con signos de haber sido golpeada.
En las últimas horas le dieron el alta a Milagros. De todos modos, todavía no regresó a su casa. Está —y deberá permanecer— en un refugio en San Francisco hasta que declare.
Tiene treinta y siete años y fue arrestado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. El hecho ocurrió en barrio Los Olmos.
Tiene 24 años y fue arrestado anoche, alrededor de las once y media, en la esquina de Pasaje Pereyra y bulevar Italia.
El vehículo es una Twister de 250 cilindradas y policías la encontraron mientras hacían un recorrido preventivo en la esquina de avenida Perón y Panamá.